Marcos Llorente

Marcos Llorente y la luz roja: qué hay de cierto

Análisis con evidencia de lo que dice Marcos Llorente sobre luz roja, gafas y sol: qué está probado, qué es plausible y qué contradice a la ciencia.

Estadio de fútbol iluminado y lleno de aficionados durante un partido nocturno

En resumen: Marcos Llorente ha popularizado en España la luz roja de noche, las gafas de cristales amarillos y rojos y una idea polémica: que el sol "no causa cáncer". Separando lo que dice de lo que respalda la ciencia, hay de todo. Reducir la luz azul por la noche es un hábito sensato: la luz roja de 631 nm mantuvo la melatonina en ~26,0 pg/mL frente a ~7,5 pg/mL con luz azul en un estudio de 2025 (PMC, 2025). Pero su tesis de que evitar el protector solar es sano contradice de lleno a la dermatología.

Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. La terapia de luz roja no trata ni cura enfermedades. Consulta a tu médico o dermatólogo antes de usarla si tienes una condición médica, tomas medicación fotosensibilizante o estás embarazada.

En octubre de 2025, Marcos Llorente convirtió la luz roja en tema de conversación nacional. El centrocampista del Atlético habló de gafas de colores, de melatonina y de dormir sin luz azul, y las búsquedas de "luz roja" se dispararon. En mayo de 2026, la prensa inglesa lo llamó "el mayor conspiranoico del fútbol" y él respondió: "cuanto más se critica un mensaje con sentido y base, más lejos llega" (Infobae, 2026).

La polémica sigue viva, y con ella una duda legítima: ¿tiene razón? Aquí no lo defendemos ni lo ridiculizamos. Vamos afirmación por afirmación, con estudios y con la opinión de médicos españoles, para que veas qué parte es hábito razonable y qué parte es relato exagerado.

¿Qué dice realmente Marcos Llorente?

Antes de juzgar, conviene citar sus palabras, no las caricaturas. Estas son sus afirmaciones públicas, tal como las recogió la prensa.

Sobre las gafas, explicó su sistema: "utilizo las que tienen los cristales amarillos durante el día cuando estoy en interiores. Por la noche, si salgo o estoy expuesto a luces artificiales, uso gafas con cristales rojos" (Telecinco, 2025). Su razón: "porque la luz azul, fuera de su contexto natural, es un tóxico".

Sobre la luz roja en casa lo resumió así: "las rojas, fuera, y para cuando se hace de noche" (COPE, 2025). Usa luz roja e infrarroja como parte de su rutina de recuperación.

Y aquí llegan las dos afirmaciones fuertes. Sobre la melatonina, sostuvo que "inhibe el efecto Warburg; es decir, que con suficiente melatonina, el cáncer no puede proliferar" (Telecinco, 2025). Sobre el sol, defiende exponerse sin protección y llega a plantear que el cáncer de piel no lo causa el sol (Infobae, 2026).

Sesión de recuperación con terapia aplicada a la rodilla de un deportista

Claim por claim: qué aguanta la evidencia y qué no

No todas sus ideas pesan igual. Dos son razonables o al menos plausibles; dos van muy por delante de la ciencia. Este es el semáforo.

Afirmación de Llorente Veredicto Qué dice la evidencia
Luz roja e infrarrojos para recuperar 🟡 Prometedor Señales de mejora en sueño y recuperación, con evidencia aún preliminar.
Menos luz azul y luz cálida al atardecer 🟡 Plausible La luz roja no frena la melatonina como la azul.
"Con suficiente melatonina, el cáncer no prolifera" 🔴 Sin aval Hipótesis de laboratorio, no prevención probada en personas.
"El sol no causa cáncer" / no usar protección 🔴 Contradice a la ciencia La quemadura solar aumenta el riesgo de melanoma.

Luz roja e infrarrojos para recuperar (prometedor)

Empecemos por lo mejor sostenido. Que un deportista use luz roja para recuperar no es descabellado. Hay señales de mejora en sueño y recuperación, pero la evidencia todavía es corta.

Ahora bien, "prometedor" no es "probado". Las revisiones clínicas de 2026 sitúan la piel y el pelo como los usos con más respaldo y dejan el resto como inmaduro (CNN en español, 2026). Otra revisión de mayo de 2026 fue más dura: beneficios clínicos limitados pese a la popularidad (Infobae, 2026). El uso de Llorente es plausible; la certeza con la que lo vende, no. Repasamos usos con y sin aval en beneficios de la luz roja.

Menos luz azul y luz cálida al atardecer (plausible)

Aquí Llorente pisa terreno más firme de lo que muchos titulares admiten. La idea de bajar la luz azul por la noche y usar luz roja o cálida es higiene del sueño sensata. La biología acompaña: tras dos horas de exposición nocturna, la luz azul de 464 nm hundió la melatonina (~7,5 pg/mL), mientras que la roja de 631 nm la respetó (~26,0 pg/mL) en un estudio de 2025 con 12 personas (PMC, 2025).

El matiz está en las gafas y en el "porqué". Que unas gafas que filtran la luz azul de las pantallas de noche ayuden a dormir es plausible por la vía circadiana. Que "protejan tu biología" de un "tóxico" es su lenguaje, no el de la ciencia. Y ahí entra el ojo humano: el oftalmólogo Vicente Miralles aclara que las gafas amarillas no están indicadas para tratar ninguna enfermedad ocular, y sus beneficios son "muy discretos y no concluyentes" (elDiario.es, 2025). El gesto de reducir pantallas de noche es útil; la teoría que lo envuelve, exagerada. La parte de gafas la desarrollamos con las gafas de luz roja y, en detalle comercial, en las gafas rojas de Llorente.

"La melatonina previene el cáncer" (sin aval)

Aquí es donde el relato se despega de la evidencia. Es verdad que la melatonina se estudia en oncología y que en cultivos de células se han descrito efectos antiproliferativos. Pero saltar de ahí a "con suficiente melatonina el cáncer no puede proliferar" es un salto enorme.

Esos resultados son de laboratorio y modelos preclínicos, no ensayos que demuestren que dormir a oscuras o llevar gafas rojas prevenga el cáncer en personas. Presentar una hipótesis de investigación como un hecho consolidado es el error de fondo de todo este arco. Ningún organismo oficial recomienda la melatonina como método de prevención del cáncer.

El sol sin protección: la línea roja (contradice a la ciencia)

Y llegamos a lo indefendible. Que el cáncer de piel "no lo causa el sol" y que evitar el protector solar sea saludable no es una interpretación alternativa: es falso, y peligroso.

La investigadora de melanoma Marisol Soengas calificó esa idea como "un relato falso preocupante" y recordó que décadas de evidencia muestran que el daño por quemaduras solares aumenta el riesgo de melanoma (Infobae, 2026). La dermatología española va en la misma línea: el dermatólogo José Luis Martínez-Amo subraya que la luz roja no sustituye ni complementa al sol y no sintetiza vitamina D, que requiere radiación ultravioleta (El Español, 2025).

Aquí no hay "en parte tiene razón". El consenso científico es que fotoproteger la piel reduce el riesgo de cáncer cutáneo. Renunciar al protector solar por una teoría de internet es un consejo que puede hacer daño.

Nuestra postura: separar el hábito del relato

Nuestro análisis: El caso Llorente es un manual de cómo un hábito razonable se envuelve en una explicación exagerada. Reducir la luz azul por la noche y usar luz cálida en el dormitorio tiene respaldo. Usar luz roja para recuperar es plausible. El problema empieza cuando ese punto de partida sensato se estira hasta "la melatonina cura el cáncer" o "el sol no lo causa", territorios donde la evidencia no solo no acompaña, sino que dice lo contrario. Nuestra regla al leer cualquiera de sus titulares es esta: pregúntate qué parte es el gesto (a menudo defendible) y qué parte es la teoría que lo justifica (a menudo, no). El hábito puede quedarse; el relato hay que filtrarlo.

Un consenso clínico recogido en 2025 resume bien el marco: la fotobiomodulación es segura y útil en indicaciones muy concretas, ni milagro ni moda (National Geographic España, 2025). Es la frase que le falta a casi todo este debate.

La polémica en 2026: por qué sigue viva

El arco no se ha cerrado. Tras las críticas de la prensa inglesa en mayo de 2026, Llorente respondió con un "solo puedo dar las gracias por amplificarlo", y el efecto fue justo ese: más alcance (Infobae, 2026). Cada nueva declaración reactiva las búsquedas de luz roja y gafas en España.

Por eso este análisis lo mantenemos vivo y lo actualizamos con cada novedad. Si quieres separar el resto de mitos de la realidad, sigue por los mitos de la luz roja o por la guía de fondo en terapia de luz roja. Y si tu objetivo real es dormir mejor, empieza por luz roja para dormir.

Preguntas frecuentes

¿Tiene razón Marcos Llorente sobre la luz roja?

En parte. Que la luz roja de noche respeta la melatonina está bien documentado: ~26,0 frente a ~7,5 pg/mL con luz azul en un estudio de 2025. Reducir la luz azul antes de dormir es, por tanto, un hábito razonable. Pero sus afirmaciones sobre que la melatonina previene el cáncer o que el sol no lo causa no tienen respaldo científico. Hábito sensato, explicación exagerada.

¿Qué gafas usa Llorente y para qué sirven?

Usa gafas de cristales amarillos en interiores durante el día y de cristales rojos por la noche o con luz artificial, según sus propias declaraciones de 2025. Filtrar la luz azul de las pantallas por la noche puede ayudar al sueño por la vía circadiana. Pero el oftalmólogo Vicente Miralles aclara que las gafas amarillas no tratan ninguna enfermedad ocular y sus beneficios son "muy discretos y no concluyentes".

¿Es verdad que la melatonina evita el cáncer, como dice Llorente?

No como él lo plantea. La melatonina se estudia en oncología y ha mostrado efectos antiproliferativos en cultivos de células, pero eso es investigación preclínica, no prueba de que prevenga el cáncer en personas. Ningún organismo oficial la recomienda con ese fin. Presentar una hipótesis de laboratorio como un hecho es el principal error del discurso.

¿Es sano evitar el protector solar como propone?

No, y aquí la ciencia es rotunda. La investigadora de melanoma Marisol Soengas calificó esa idea como "un relato falso preocupante" y recordó que la quemadura solar aumenta el riesgo de melanoma. Los dermatólogos españoles coinciden en que la fotoprotección reduce el riesgo de cáncer de piel. Renunciar al protector solar es un consejo que puede causar daño.

¿Sirve la luz roja para recuperar como deportista?

Es prometedor, no probado. Las revisiones de 2026 sitúan la recuperación deportiva como un uso todavía inmaduro frente a la piel y el pelo, que tienen más respaldo. Usarla es razonable; esperar milagros, no.

¿Por qué se habla tanto de Llorente y la luz roja?

Porque sus declaraciones de octubre de 2025 dispararon el interés en España y la polémica se reactivó en 2026 tras las críticas de la prensa inglesa, a las que respondió con un "gracias por amplificarlo". Cada nuevo episodio mediático vuelve a llevar a mucha gente a buscar qué es la luz roja, con qué evidencia cuenta y dónde termina el hábito y empieza el relato.

Fuentes

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